
Hoy día asistimos de nuevo, a una guerra encubierta que se empieza a manifestar levemente. La guerra entre publicidad y Relaciones Públicas (o Relaciones con los Públicos, como debería ser). Aunque este “conflicto” ya data de épocas antiguas, toda persona relacionada con la profesión de comunicación seguro que ha oído hablar de él. Ahora, gracias a la web 2.0 y la nueva dimensión que están adquiriendo las comunicaciones, parece que este conflicto se recrudece.
Recientemente, con motivo del Festival de Publicidad de Cannes, se ha lanzado el libro The Fall of PR & The Rise of Advertising, para los menos duchos en el idioma de Shakespeare, “La caída de las RRPP & El ascenso de la Publicidad”. El autor, para promocionarse, repartió 10.000 copias de forma gratuita, además cualquiera que lo desee, puede descargarse el libro desde la web. Viendo un título tan llamativo para una “publirrelacionista” como yo, me hice con una copia para echar un vistazo a sus argumentos.
Stefan Engeseth, que así se llama el autor, (no confundir con Stephan Fuetterer, miembro fundador de Best Relations) señala una serie de motivos que a su juicio, decantan la balanza a favor de la publicidad en lugar de las RRPP.
A su modo de entender, Stefan Engeseth señala que los consumidores del 2.0 son más inteligentes por lo que los mensajes de PR no son efectivos. Apunta que con el auge de los bloggers la prensa ya no es la “la voz dominante” sino una de entre todas las que hay. También comenta que las agencias de PR básicamente buscan cantidad y no calidad, que muchos clientes de PR no saben casi ni qué están pagando y que la ética de las Relaciones Públicas brilla por su ausencia. Según el autor, a diferencia de las RRPP, la publicidad es el marco perfecto para vender marcas en un entorno online y además, la publicidad forma parte ya de la industria del entretenimiento, por lo que ha incrementado su capacidad de impacto como nunca antes lo había hecho.
Podría dedicar un post entero y otros diez más a rebatir sus argumentos, pero como no quiero extenderme demasiado, hay más cosas que hacer a lo largo del día que leer blogs, sólo diré lo siguiente. Con el auge de los medios sociales, el 2.0 etc, ¿dónde acaban las Relaciones Públicas y comienza la publicidad?. La barrera no está tan clara. Todos tiramos para nuestro campo.
Aunque una cosa está clara, la definición de publicidad asegura que se trata de una serie de acciones destinadas a favorecer el consumo, ahora bien, si una empresa se hace un perfil en una conocida red social y no vende nada, sólo habla e informa, ¿a qué grupo pertenecería esta acción? Comunicar, difundir mensajes y hacer RRPP no busca un objetivo meramente comercial, son acciones a largo plazo y su actividad busca incrementar el conocimiento de la empresa y crear una actitud favorable del consumidor hacia la empresa, lo cual dista mucho de engañar al cliente. ¿Cómo puede ser que un PR Manager difunda mensajes falsos o engañe a sus clientes?, éstos jamás se lo perdonarían. La comunicación y las RRPP no son cómo la publicidad, a golpe de talón, son volubles, incontrolables y cambiantes, ahí radica su magia.

En la actual situación económica, en vista del desvío de presupuestos de marketing al 2.0, soy consciente de que es importante no perder clientes y hacer creer que la publicidad es el sistema adecuado para los medios sociales, es una campaña de marketing tan buena como cualquier otra. Pero no nos olvidemos de un detalle, la relación de una empresa con sus públicos siempre ha sido la labor desempeñada por las Relaciones Públicas, desde siempre, y más ahora con la web 2.0. Han cambiado los métodos pero la base sigue siendo la misma.
Por encima de los costosos vídeos, el diseño fascinante y el claim pegadizo, los elementos más importantes para actuar en medios sociales son la estrategia y las mentes pensantes que han diseñado la campaña, algo a lo que sin duda contribuyen los más de 30 años de experiencia en trato con públicos desde que se creara una carrera para nuestra profesión.
Maribel Fernández