
Al final, después de comparar varias alternativas, me decanté por un terminal con Android. Las alternativas que barajé fueron terminales con Windows Mobile, Symbian, Blackberry OS y como no, iPhone con su OS.
Para empezar, hay un terminal con el que tenemos la primera restricción, al menos en España, y ocurre con el iPhone, que solo está disponible para Movistar, así si quieres uno debes tener contrato con la operadora y sino, debes migrar tu contrato. El resto de OS, podemos encontrar varios terminales en cada operadora para elegir.
Casi de inmediato he descartado el OS de Microsoft, WM6.5 es la última versión. Sinceramente, se han quedado muy atrás y casi no hay diferencias con su anterior WM 6.0; es más de lo mismo. Por otro lado, Symbian, popular en los terminales de Nokia (y propiedad de Nokia desde 2008). La versión más popular es la S60, aunque hay algunos terminales con S80 y S90. Si es verdad lo que Nokia ha comunicado recientemente, lo de que permitirá el desarrollo de aplicaciones de terceros para este OS, se convertirá en una opción futura muy a tener en cuenta, ya que se acercará a “Android”.
En cuanto a Blackberry, he usado un par de modelos de esta casa Canadiense (RIM) y he de decir, que aunque no son muy “cool” ni presentar espectaculares aplicaciones, lo que hace, lo hace realmente bien. Es de destacar su teclado y su facilidad el introducir texto, pero falla en cuanto a aplicaciones se refiere, ya que tiene sus limitaciones al igual que los anteriores.
Pero quería algo más, un terminal que permitiera la personalización totalmente, de facilidad de uso, con cierta autonomía (ya sabemos que estar permanentemente conectado dificulta este hecho), que fuera rápido a la hora de ejecutar aplicaciones y por último, de código abierto. Y Android lo tiene.
Me decidí finalmente por una HTC Magic que comercializa Vodafone, en principio, por quello de no cambiar de operadora. Destacar que este fabricante, HTC está muy ligado a Google en cuanto al desarrollo de terminales, ya que fue el primero que lanzó uno equipado con Android, aunque ahora podemos encontrar terminales de Sony Ericsson, Motorola, etc...
Lo primero que me impresionó al encender el terminal, fue la rapidez con la que carga el OS y pasa a estar totalmente operativo. Es bastante más rápido que un terminal con WM y mucho más que Blackberry. La versión de Android que equipa de serie es la 1.5 (Cupcake), pero al cabo de unos días se actualizó vía OTA (Over The Air) a 1.6 (Donut).
En siguientes posts, describiré más a fondo particularidades de funcionamiento y como no, algunos aspectos a criticar de este “Androide”.